miércoles, 23 de octubre de 2013

Trato hecho

Hagamos un trato
Usted y yo nos vamos de acá.
Cada uno por una puerta distinta.
Nos cambiamos la ropa, el color de pelo y el sombrero.
Mejor se pinta una barba usted y no yo.
Leemos revistas de chistes y hacemos crucigramas.
Salimos al balcón y tiramos papelitos.
No se olvide que a la hora del almuerzo tiene que pedir bizcochos y yo papafritas.

No vuelva hasta que la nariz le llegue al picaporte.
Y  llévese esta foto mía que si no a la vuelta no me va a poder reconocer.

martes, 22 de octubre de 2013

Peripecias

A veces las opciones son coquetas y no se dejan.
A veces me pierdo entre tantas verdades por eso de que las mentiras me distraen.
A veces me embalo rápido y me desilusiono si las promesas se sostienen.
Y a veces me revienta que sepan de que hablo, como si anduviera por ahí con la cara al aire, los ojos secos y los dientes manchados de café.
Pero resulta que no aguanto una hoja sin levantarme de la silla, mientras  ustedes están metidos acá, en este monoambiente repleto de cachivaches.
Mejor sigo con lo del seguro y tus ideas cambiantes. Total un poco sé bailar y los callos no me traicionan aunque el viento siempre cambie de dirección.


Para agendar

Sépalo. Porque usted opine diferente, no quiere decir que yo no pueda decir lo que pienso. 
Sépalo. Que si usted me insulta y yo reacciono, no soy intolerante, si no usted maleducado. 
Sépalo. Que mi tolerancia tiene límites flexibles, pero no infinitos. 
Sépalo. No crea tampoco, que porque yo calle, no tengo mis ideas bien puestas. 
Sépalo. Que solo escucho lo que usted quiere decir, siempre y cuando no me ofenda. 
Sépalo. Que en mi caso cuando callo, no otorgo nada.