domingo, 19 de mayo de 2013

Pernocte - Fragmento capítulo IX

Me quedé sentado dentro del jacuzzi vacío hasta que sonó el teléfono de nuevo. Había perdido por completo la noción del tiempo. El duro trabajo de buscar respuestas cuando no las hay. Como si hubiera un reservorio oculto que espera ser revelado y lo más probable es que no solo no existan sino que hay que crearlas, ante las  viejas preguntas que surgen una y otra vez. ¿Pero cómo podía yo librarme de ellas si  lo que supuestamente había sucedido, había cambiado radicalmente mi vida?
Todavía quedaban restos de jabón en el desagüe. Salí de la bañadera vacía y atendí el teléfono. Respondí que ya dejaba la habitación. Al salir no quise mirar la 304, pero un ruido me obligó. La puerta estaba abierta.
Tuve miedo. Aquel que aparece cuando se está cerca de una verdad. Pero no lograba estar cómodo en la incertidumbre. Tres pasos y saber. Tres pasos y recordar. Tres pasos y tal vez todo perdería sentido.

Fragmento del capítulo IX de Pernocte

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