domingo, 7 de abril de 2013

Pernocte -Fragmento capítulo VI


Retomé mi búsqueda. Esta vez metí el cuerpo entero por los conductos. Entraba con comodidad, eran un poco más amplios que los habituales y tenía más libertad de movimiento. Dos o tres metros más adelante, entraba un haz de luz una de las rejillas del aire.  Escuché voces y avancé hasta que pude ver una de las habitaciones del hotel. La vista no podía ser mejor. Un hombre y una mujer rubia no paraban de hablar y caminar alrededor de la cama. Se los veía algo contrariados, Discutían  acerca de un pago que tenían que hacerle a un tal Cristian. Se acusaban de haberse robado el dinero mutuamente y forcejearon. Pero terminaron besándose mientras se sacaban la ropa. Repentinamente ella se puso a llorar y él se quiso ir, pero la  mujer se le interpuso en la puerta de salida. Gritaban tanto que no faltaría mucho para que Walter llame a la policía. Pero en cuanto este pensamiento atravesó mi mente, los vi a ellos delante del espejo tomando falopa. Luego abrieron una botella de champagne, y volvieron a tomar. Esnifaban y bebían. Bebían y esnifaban. Me sentía atraído hacia ese espiral. Hasta que él abrió la canilla de la  bañadera y a mí me pareció un buen momento para irme de ahí. Ya había perdido demasiado tiempo.

Fragmento del capítulo VI. de Pernocte.
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