domingo, 13 de junio de 2010

Polaroids

Así que nos pasamos la vida escapándonos de la muerte.
Y cuando llega ese punto de la vida, dónde nos damos cuenta que es una atroz pérdida de tiempo, porque en ese escape, nos vamos muriendo un poquito más, y por lo tanto, viviendo un poquito menos, ya que tan preocupados por el final, no vivimos como debiéramos el mismísimo objetivo que es nada más y nada menos que el vivir.
Es ahí, dónde nos preocupamos por el tiempo perdido.
Y es en esa preocupación, que se nos va de nuevo, ya casi cuando lo teníamos agarradito al momento, a ese preciso instante dónde nos sentíamos acá y ahora, con la brisa fresca dándonos en la cara, cuando te teníamos entre las manos, momento único y preciado de supervida.
Es en ese mismo pensar de lo vivos que estamos, que se nos vuelve a escapar, entre porqué y porqué , hacia Dios, o al espacio súper estelar, como tratando de entender la razón por la que siempre te nos estas yendo , cuando está tan bueno vivirte.
Y te pierdo de nuevo tratando de retenerte, como también gano, cuando te encuentro entre las polaroids de mi pensamientos y se me llena el alma de saber que esa sonrisa tuya, ese beso y ese mirar, me las voy a quedar hasta que se me gaste la vida entera.
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